26 nov. 2011

Notas sobre «El artista y la musa»

Escritas al final de la primera temporada de mi webcómic El artista y la musa.

1

Empecé a dibujar EAyLM porque tenía ganas de hacer algo como cuando era un crío, con desinhibición y entusiasmo. Llevaba años garabateando y planificando historias que no iban a ninguna parte y, precisamente, cuando dejé de especular, sucedió.

Una mañana de enero, estudiando en la biblioteca, vi a una chica que me gustaba. En cuanto llegué a casa la dibujé. Pensé en qué pasaría si le enseñaba el dibujo, y me imaginé la escena de la primera tira. Me reí y seguí a lo mío, pero el chiste no acababa de írseme de la cabeza. Tuve que dibujarlo. Cuando algo me bulle dentro tengo que dibujarlo para dejarlo ir.

Pero esta vez no fue suficiente. La musa del chiste acababa de nacer y no estaba dispuesta a perderse en mi limbo de personajes inutilizados. ¡Quería seguir viva! Y tenía mucho que decir, como el artista. Yo como autor no tenía excusa: se me ocurrían un montón de situaciones y chistes. Lo único que tenía que hacer era dedicarles un poco de tiempo y dibujarlos. Pero no se conformaron con una docena… llevamos juntos casi cien páginas y aún queda mucho por contar :)

2

La clave de que esta historia haya llegado hasta aquí y que tenga más ganas que nunca de seguir dibujándola es que me sale de las tripas. No de la cabeza ni del corazón: de las tripas. Yukio Mishima escribió que en el Japón medieval creían que la sinceridad estaba en las entrañas, y tiene cierto sentido: la cabeza suele convertirse en un laberinto de excusas, el corazón deviene con facilidad una tormenta de sentimientos, pero en las tripas sólo hay vida desnuda, un afán mudo, paciente e imparable de seguir adelante. Y así dibujo yo esta historia. Sin pensar demasiado, sin censuras emocionales.

3

La rutina de publicación es fundamental para esto. Publico dos páginas por semana y no tengo tiempo para entretenerme en minucias, porque apenas termino una tengo que ponerme a trabajar en la siguiente. Esto ha cambiado completamente mi forma de trabajar.

Antes me pasaba semanas e incluso meses dándole vueltas a una página para hacerla perfecta. Hacía tantas versiones que al final no sólo no conseguía la perfección sino que todo perdía sentido y tenía que dejarlo si no quería volverme loco.

Ahora, hago lo que quiero de la mejor forma que sé. Si al terminar veo un error, lo dejo estar y trato de no repetirlo en la siguiente página. Creo que esto es también una lección para la vida: en lugar de darle vueltas a lo que ya está hecho, lo más práctico es tratar de hacerlo mejor ahora mismo. Y ya.

4

Un aliciente para publicar es encontrar lectores activos, de los que se implican activamente en la historia, que me animan, que aportan ideas y que se quejan cuando algo no encaja.

Recuerdo muy especialmente cuando, en el extra del filósofo, terminé la página con una viñeta en que la musa quedaba como una tonta. LadyEboshi dijo que esa no era su musa… y no, no lo era. Ni la suya ni la mía. Así que lo arreglé y quedó infinitamente mejor. La musa puede hacerse la tonta, pero definitivamente no lo es.

Otro giro importantísimo en la historia surgió a partir de un comentario de Huntress. Cuando la musa quería chantajear al artista con difundir sus fotos vestido de mujer, yo pensaba en que la chica iba a difundirlas por internet. Pero no me encajaba con su personalidad: ella es muy vital y no le gusta pasar tiempo delante de una pantalla. Así que no usa ordenadores. De forma que la musa se iba a frustrar por no poder chantajear al artista.

Entonces, Huntress sugirió el uso de la fotocopiadora… ¡Bum! A partir de ahí surgió el encuentro con la madre y toda la trama edípica-psico-loca que se ha desarrollado hasta el final de la primera temporada. Estos temas habrían salido antes o después, porque claro, en la serie hay referencias al arte y éste procede de algún oscuro rincón del ser humano, pero fue este comentario el que me ayudó a dar ese giro en ese momento. ¡Gracias!

También recuerdo un comentario de Teco mencionando un vídeo del final de 2001 con música de Muse (qué apropiado) que me inspiró para la página 63.4… ¡y podría seguir con más ejemplos!

Me siento muy afortunado por tener lectores que influyen en lo que hago :)

5

¿Cómo encuentra un webcómic a sus lectores? En el caso de EAyLM, más bien son los lectores los que han encontrado el webcómic. Sobre todo en Subcultura, que es una maravillosa comunidad de webcómics en español. Ocho de cada diez gramos del éxito de EAyLM proceden de allí, y otro gramo y medio más de DeviantArt.

No mido el éxito por los números, sino por los comentarios que me aportan ánimos, ideas, ganas de mejorar… y claro, por los maravillosos fanarts, que me encantan todos ^_^ Todo eso me da la sensación de que hay personas al otro lado de la pantalla, no números.

Porque los números por sí mismos no significan mucho. Por ejemplo, la página de Facebook de EAyLM tiene 40 seguidores, pero no me dicen nada. Y el blog de la versión en inglés tiene un promedio de casi cien visitas diarias y he recibido un solo comentario en el último semestre. ¡Es como gritar en el monte y que no conteste ni el eco!

Pero no me arrepiento de publicar en varios sitios a la vez. Cuando uno empieza a mover sus trabajos por internet tiene que probar todos los canales posibles y oye, ya funcionará alguno. Mi conclusión es que es mejor invertir esfuerzos en un sitio específico como Subcultura, donde está claro que se va a leer webcómics, que en sitios genéricos como Facebook, donde la gente va a cualquier otra cosa y hay mucho más ruido.

6

El cómic ha evolucionado y yo con él porque he sido bastante libre a la hora de plantearme la historia. De hecho, al principio no había historia, sólo situaciones sueltas y dos personajes. Y durante un tiempo pensé que jamás aparecerían otros personajes en esta serie. Quería ver hasta dónde podía llegar sin que la serie perdiera interés. Pero las situaciones fueron alargándose, los dos personajes fueron construyendo una historia común a partir de esas situaciones y llegamos al punto en el que apareció la madre del artista.

Me planteé omitirla para seguir con mi idea de limitar la serie a los protagonistas. Recuerdo que incluso llegué a sentir que introducir personajes nuevos era traicionar el espíritu de la serie. Pero pensaba en la escena de la comida y no podía dejar de sonreír, así que… tuve que hacerlo. A la mierda las ideas, a la mierda los sentimientos. Y quedó bien, y la serie fue mejor desde entonces. Más interesante, más compleja.

Hay quien ve como un defecto que no haya una trama clara. Pero claro, no es un cómic de historia sino de personajes. Después de pasarme años preparando tramas elaboradas y fracasar miserablemente a la hora de dibujarlas, la filosofía de EAyLM fue empezar rápido y publicar rápido. Y para eso basta con tener un par de personajes y ver qué pasa entre ellos. No hacen falta misterios ni conspiraciones. De hecho, bastantes misterios tienen ya la vida y el arte. ¿De dónde rayos vienen? ¿Para qué sirven?

Desde el principio ha sido evidente que el artista y la musa se aman, pero lo disfrazan. El uno por sus ínfulas de artista, la otra por sus ínfulas de… musa. No pueden confesar su amor abiertamente porque eso es lo que hace todo el mundo y ellos están empeñados en destacar, en ser diferentes. La musa lo dice abiertamente, el artista lo sueña. En ambos casos, son deseos diferidos, lejanos, casi pueriles y realmente crueles que empañan la realidad de su atracción mutua.

Cuando les veo durmiendo juntos en ese sofá naranja, tranquilos, en paz, pienso: «¿Para qué necesitan nada más? ¡Son felices así!». Pero se despiertan y vuelven a ser esclavos de sus deseos grandilocuentes y sus miedos. Ahí se complica todo. Y claro, hay malentendidos, y choques, y nosotros tenemos algo de qué reírnos. ¡Y hay historia! La historia de cómo se desenvuelven en medio de esa maraña de confusiones. No es fácil deshacerla. A todos nos cuesta, y a veces parece que estamos condenados a repetir las mismas estupideces una y otra vez…

¿Podrán arreglarse el artista y la musa? ¿Crearán juntos de verdad, como dijo la musa-madre en el sueño-delirio (#63.2)? ¿O terminarán tan hartos el uno del otro que se buscarán otra musa y otro artista? Pues no lo sé. Pero me interesa seguirles y averiguarlo. Porque ni yo sé cómo va a terminar todo. Me hago una idea, claro, pero también tenía la idea de hacer una sola tira, después una miniserie de 12 entregas… y ya vemos lo que ha pasado :)

7

La evolución gráfica es más evidente y la única explicación es que cada vez me motiva más dibujar las páginas. Al principio me conformaba con la primera idea que me venía a la cabeza, y prácticamente con los primeros trazos que hacía. Entonces veía el dibujo como un simple vehículo del guión, por eso las viñetas eran tan parecidas entre sí. Y los personajes siempre de perfil. ¡Lo que tardé en dibujarles de frente! Y de cuerpo entero. Con lo bien que quedan así. Cada vez tengo más ganas de dibujarles en posturas y situaciones distintas. De reducir el peso del texto y aumentar el protagonismo del dibujo. Incluso de dibujar fondos :) Y poco a poco lo haré, sin darme mucha cuenta, de forma natural. Y me pasará como ahora, que veo las páginas que hice en febrero y me parece que las hice hace años. O no. Pero seguro que me lo pasaré bien dibujando.

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